Tipografía y fuente, ¿no es lo mismo?

Muchos somos los que podemos caer en el error de confundir una determinada tipografía con una fuente en concreto, creyendo que se trata de conceptos semejantes, pero ¿significa lo mismo?

La semana pasada, en este mismo espacio, hablábamos de cómo las determinadas formas de una tipografía podían afectar a la psicología de las personas, sirviendo esta disciplina de ayuda a la hora de diseñar un determinado logotipo o la imagen corporativa de tu empresa. Frente a este escrito, surgió el debate de si al referirnos a tipografía es lo mismo o no que fuente, tema que hoy vamos a abordar.

Aunque es cierto que son muchos los que utilizan ambos conceptos de modo similar, y a pesar de que no es tarea fácil llegar a un consenso sobre este tema, lo cierto es que conceptos como tipografía y fuentes no significan lo mismo.

De hecho, y en relación a este tema, según indican los expertos, podemos considerar a la tipografía como el oficio de crear los tipos para comunicar un mensaje, es decir, se trata de la profesión que se dedica al estudio y clasificación de las distintas fuentes tipográficas. Mientras tanto, por su parte, las fuentes englobarían a los estilos de un determinado grupo de caracteres que comparten unas determinadas características en común.  

De igual modo, las tipografías pueden ser entendidas como las familias de las fuentes, mientras que las fuentes en sí son estilos que se derivan de la tipografía. Para diferenciar ambos conceptos de un modo más claro y sencillo, podemos verlo con un ejemplo. Por ejemplo, Arial sería en sí la tipografía, mientras que las fuentes serían Arial Black, Arial Bold, etcétera. 

Tipografía y fuente, ¿no es lo mismo?