¿Sabes de dónde procede nuestro actual calendario?

Todo el mundo sabe que un año tiene 365 días; o que cada 4 años hay uno bisiesto; así como que son 12 los meses que lo forman... pero alguna vez te has preguntado quién decidió que esto fuera así.

Puedes imaginar cómo andamos estos días en nuestro taller... entre regalos de Papá Noel, como nuestras estupendas tazas o camisetas personalizadas; hasta los regalos de merchandising para los empleados de nuestras fieles empresas; pasando por las tarjetas y postales de Navidad personalizadas que muchos de nuestros clientes han decidido enviar estos días a amigos y familiares; pero sobre todo, puedes imaginar cómo nos encontramos rodeados de los miles y miles de calendarios que todos quieren tener preparados para comenzar el nuevo año. Y es que, no hay nada como que llegue el día 1 de enero y poder sustituir el antiguo y ya agotado calendario por uno nuevo y lleno de 365 días de oportunidades para planear miles de cosas. 

Pero, ¿alguna vez te has planteado de dónde procede el calendario que actualmente conocemos? Como muchos ya sabrán, en las antiguas civilizaciones se empleaba el calendario lunar para calcular el paso del tiempo, siendo la órbita de la luna la encargada de marcar la transición entre un mes y otro al retomar a su fase inicial. Así, y transcurridos 12 meses lunares, se hablaba de un año completo. Pero, ¿quién decidió que se estructuraran en 365 los días que la tierra tarda en dar la vuelta al sol? Actualmente es el calendario gregoriano el considerado oficial a nivel global. Así denominado por ser su promotor el Papa Gregorio XIII, y que vino a sustituir en 1582 al calendario juliano que se utilizaba desde Julio César. Este calendario se adoptó inmediatamente en los países donde la iglesia Católica tenía influencia, fijándose desde aquel momento los días en los que se tenía que celebrar la Pascua, así como el resto de celebraciones religiosas.

Como curiosidad cabe señalar que para poder adaptar el calendario civil al año trópico, el Papa Gregorio XIII hizo que desaparecieran 10 días que se habían acumulado desde que se instaurase el calendario juliano, más concretamente los días del 5 al 14 de octubre de 1582. Actualmente es el calendario gregoriano el que se encarga de marcar el paso del tiempo, sin embargo este tampoco logra una concordancia perfecta entre año civil y año astronómico, ya que la velocidad de rotación y de traslación de la Tierra se va ralentizando, lo que obliga a revisar las fechas una vez cada 3.000 años. 

¿Sabes de dónde procede nuestro actual calendario?