¿Qué tipo de tarjeta personalizada debería elegir?

A la hora de diseñar tu tarjeta de visita son varios aspectos a tener en cuenta tales como tipo de papel, acabado, colores, etc.

A la hora de elegir tarjetas personalizadas de visita surgen dudas porque existen diferentes tipos. Por eso, queremos dedicar este post para hablarte de cuestiones tales como los distintos acabados que podemos encontrar y dar con el que mejor se adapte a nuestras necesidades.  

Lo primero que has de tener en cuenta es el papel. Puede ser:  

  • Papel estucado: es el más utilizado, también llamado papel couché. No tiene poros, de gran suavidad y blancura. El hecho de que no tenga poros hace que soporte mejor la humedad que un papel offset. En el mercado está disponible en gramajes desde los 80 gr hasta los 450 gr. Para las tarjetas de visita se suelen utilizar los gramajes comprendidos entre los 300 gr y los 450 gr, en función de la consistencia que se quiera para las tarjetas.
  • Papel offset: su principal rasgo es la porosidad. Se trabaja en gramajes desde los 60 hasta los 350 gr. Son los folios que todos conocemos. Hay multitud de tipos de papel offset, las llamadas ‘tarjetas rugosas’. En cada imprenta podrás encontrar diferentes tipos de papeles.  

El papel estucado es más fino que el offset. Si queremos este último lo mejor es que sea de entre 250 y 260 gr. En cambio, si nos decantamos por el primero es recomendable que sea como mínimo de 300 gr. El papel offset es más elegante, pero también algo más caro.  

Aspectos a tener en cuenta  

A la hora de elegir el papel también será necesario tener en cuenta el acabado: 

  • Las tarjetas impresas en papel offset no suelen incluir ningún acabado posterior. Por eso, al elegir el tipo de papel y gramaje habrá que tener claro que así será como quedará.   
  • Las tarjetas impresas en estucado están disponibles en acabado brillo o mate. No se les aplica ningún tratamiento posterior. Por eso, solo hay que elegir entre esas dos opciones.  

Lo cierto es que existen tratamientos que se pueden aplicar después de la impresión para lograr un mejor acabado o un extra de elegancia.Por ejemplo:  

  • Brillo UVI: se trata de una fina capa de barniz que le da un brillo intenso a la tarjeta a la vez que la protege de roces y arañazos.
  • Plastificado: también llamadas tarjetas laminadas. Están plastificadas con una fina capa o lámina de plástico que se  aplica después de la impresión. Proporciona un mejor acabado y mayor consistencia a la tarjeta.
  • Esquinas redondeadas: aporta un toque de distinción y elegancia a las tarjetas.
  • Troqueles/microperforados: para darles una forma diferente. Son muy habituales las tarjetas con agujero o los micro perforados que permitan partir las tarjetas en dos fácilmente. Existen muchas posibilidades de troqueles.  

La mejor carta de presentación  

En definitiva, tan importante es elegir el tipo de papel y gramaje como el tipo de acabado que queramos darle después a la tarjeta personalizada. Además de estos dos aspectos hemos de tener cuenta el color. El blanco es el ideal si se va a imprimir un diseño bastante colorido. Pero si se quiere algo más sobrio y elegante se pueden escoger entre una amplia gama de colores. Por ejemplo, el beige es una apuesta segura para transmitir seriedad. Además, facilita la lectura del texto. Te daremos más detalles sobre esto cuando te pongas en contacto con nosotros para diseñar tus tarjetas personalizadas de visita.  

Hay que pensar también en el tamaño. Normalmente tiene forma rectangular y de una medida estándar (85x55 cm), más o menos como una tarjeta de crédito para que sea fácil de guardar en la cartera.

¿Qué tipo de tarjeta personalizada debería elegir?